martes, 13 de noviembre de 2007

¿Mala suerte?


Será casualidad, pero los cinco años que hoy se cumplen de la catástrofe del Prestige, petrolero que vertió más de 60.000 toneladas de crudo en aguas de España y de Portugal, coinciden con la onomástica de los supersticiosos: martes 13. Una jornada nefasta para los pájaros de mal agüero, para los cenizos y para los que achacan sus desgracias a que alguien les ha mirado mal. A todos ellos habría que decirles, para aliviar su pesar, que a lo mejor se equivocan.

El quinto aniversario del naufragio del petrolero en aguas gallegas ha venido precedido de catástrofes similares en otros puntos del planeta. En el Mar Negro, una tormenta de dimensiones inesperadas ha levantado la máxima alerta medioambiental por el vertido de 2.000 toneladas de fuel y 3.000 de azufre en el Estrecho de Kerch. En California, Terminator no ha dormido en los últimos días porque un carguero ha perdido 200.000 litros de fuel en la bahía de San Francisco. Mientras, Valencia acoge una cumbre que busca recambio para el protocolo de Kyoto, ofreciendo como ejemplo de eficacia medioambiental un paisaje enfermo de ladrillo y de cemento.

Hitos que minimizan la importancia supersticiosa del martes 13 y evidencian que la mala suerte no es caprichosa. La mayor parte de las desgracias ocurren por la confluencia de unos factores precedidos de falta de prevención, de previsión y de precaución. Hoy estamos manchados de fuel hasta las orejas, quizá sea un aviso para que confiemos más en nuestra suerte. Recreémonos en ella y pongamos fin a la era del petróleo.
photo by marga ferrer

3 comentarios:

Óscar dijo...

Por cierto, se me olvidaba deciros que siempre he tenido fama de cenizo... jejeje

Saludos cordiales.


Óscar

Anónimo dijo...

Yo nací un 13 (lunes), que manía de echar la culpa a la superstición tienen algunos en vez de reconocer nuestros propios errores.
Por cierto, el prestige sigue soltando fuel, y que Rajoy no diga lo contrario, como siempre. ¿Se nota que me cae mal Rajoy, no?
Sonia.
Saludos.

Óscar dijo...

Hola Sonia. Desconocía que hoy todavía el Pestige tuviera todavía esos 'hilillos' que lo hicieron famoso en la agenda política.
De hecho, no he vuelto a escuchar a ningún político referirse a la cuestión más allá de someras referencias obligadas en foros que les requerían por la cuestión.
Insisto en que la agenda que nos llega a los ciudadanos es injusta, nunca se corresponde con nuestras inquietudes e intereses. Sobrecarga de información que no sacia nuestra infracarga de información deseada.
Rajoy es un monigote más dentro de ese entremado que sobrevuela nuestras existencias sin que podames tocarlo.
Saludos.
Óscar