lunes, 7 de enero de 2008

Campañas


Finalizada la campaña de navidad, comienza en España la campaña electoral. Los partidos políticos sincronizan sus relojes para llegar a la cita del 9 de marzo con su mejor cara, la que les permita acceder al gobierno, aumentar el número de escaños en el Congreso o tener la presencia testimonial de su comparecencia en las urnas. Sin lugar a dudas, las elecciones van a estar marcadas por una crisis económica cada vez más perceptible entre los ciudadanos, cuyos bolsillos notan desde hace dos meses la incidencia de la falta de liquidez de los bancos, la resaca de la crisis de las hipotecas en Estados Unidos, lo extraordinario del precio del crudo o la proyección en la cesta de la compra de la subida del precio de los cereales. Las hipotecas medias han subido al compás de un euribor maniatado por el miedo de las entidades bancarias a quedarse sin líquido y el inicio del año, encima, viene con los preceptivos aumentos en las facturas del gas, la luz o el agua.

Es difícil echar la culpa de todos los males económicos al gobierno actual pero es muy fácil que la oposición centre sus discursos en las bonanzas económicas que podrán recuperar los ciudadanos si ganan. Las crisis son cíclicas y pocos gestores pueden escapar, por muy buenos vaticinadores que sean, de la rabia de una coyuntura económica desfavorable. Tan desfavorable, que a Zapatero le ha hecho un roto en el balance final que cualquiera haga de su legislatura. Hasta el mejor traje se estropea si no llega limpio a la fiesta. Pues eso, que al Gobierno le toca remangarse, tragar e intentar ser más demagogo que la oposición para que los españoles puedan llegar de nuevo a final de mes y Zapatero a primeros del mes de marzo con la confianza renovada.

2 comentarios:

Soraya dijo...

Oscar, es que la politica en realidad es una lucha demagogica, en el que gana quien mejores palabras y vendedor de sueños es.

Hay que esperar que haya bonanza, cruzar los dedos para que se fijen politicas sanas y realizables.

Un abrazo,
Soraya

Óscar dijo...

Que se peleen pero que no nos salpique a los ciudadanos como en los últimos meses.

Saludos. Óscar