martes, 22 de enero de 2008

Ecos del derbi*


“Está cerrado, nos vamos al Calderón a ver ganar al atleti”. El encargado de la cafetería San Bruno, en plena calle Toledo y con el local a reventar, mostraba así su impaciencia por cerrar a las 16:30 horas para ir a ver el derbi. Ocurría el pasado domingo en Madrid, una ciudad convulsionada por un partido de fútbol que enfrentaría a los dos grandes de la capital. Como el atleti jugaba en casa, los colores predominantes que se avistaban por las calles del centro de la ciudad, desde Sol hasta Pirámides, eran el rojo y el blanco. En la hora del aperitivo, y a unas cuantas manzanas de distancia del estadio, los seguidores se entremezclaban con turistas, carteristas, violinistas y otros artistas que encuentran su oportunidad para la supervivencia en la calle, en el metro o en la Plaza Mayor.

El primer sol primaveral del año sacó a los madrileños al centro para tomar el mítico vermú, la típica cañita o el corpulento vino, en un recorrido etílico por cientos de locales vestidos de pinchitos, boquerones, anchoas y otras viandas para la ocasión. Desde el mercado de la Cebada, por la calle Almendro, hasta las cavas Alta y Baja, el arco de Cuchilleros y la mencionada calle Toledo, los clientes se agolpaban a ritmo de “¡otra!, ¡paso, por favor!, ¡marchando dos bocatas de calamares!...” en unas barras robustecidas a codazos. Un trayecto sin pausa, en peregrinación convocada a golpe de rumor hasta el estadio. La inercia, el alcohol, las conversaciones sin rumbo, el cántico alegórico, la amistad, la rivalidad, el reclamo de los bares y el hambre de fútbol convertían el trayecto en un recorrido tan irracional que impedía a la gente ser consciente de la distancia pateada.
photo by somos

*‘Encuentro, generalmente futbolístico, entre dos equipos cuyos seguidores mantienen permanente rivalidad’. ( http://www.rae.es/ )

1 comentario:

Anónimo dijo...

para cuando otro relato de futbol,por ejemplo del villarreal