jueves, 10 de enero de 2008

Quejicas


Recrearse en la pena propia puede causar lástima en el entorno más próximo, estupefacción en el ámbito desconocido o empalago en los que conocen al protagonista de tal escaparate de pretextos. Pretextos que no cambian el sentido de una brújula que orienta siempre los actos hacia el mismo lugar con la excusa de dirigirse hacia otro. Protegerse del frío con ropa no ayuda a aclimatarse. Es necesario sentir frío antes para saber lo que significa, igual que hay que mojarse el culo para experimentar esa sensación. Las quejas gratuitas no despiertan solidaridad, más bien angustia. Porque no hay más que mirar hacia cualquier parte del sur del planeta para encontrarse con fatalidades de verdad.

No poder beber más agua que la de una cloaca, ver como asesinan a tus padres a sangre fría, huir de tu casa porque la van a quemar, coger un fusil a los 10 años, extraer diamantes a los 8 y morir de viejo a los 30. Pensemos en que nuestros problemas son anécdotas del buen vivir frente a problemas con mayúsculas que sufren en otros lugares. No quiero caer en tópicos, quiero dirigirme a los que se quejan sin razón de cuestiones ridículas, por muy personales que sean. No sé, pero últimamente acaparo y atraigo muchas quejas de esas que apelan a corazones desnudos de desengaños, a falta de voluntad para reparar un daño laboral o a familias rotas por un regalo mal hecho. Ya está bien, el ambiente está muy viciado. Sonreíd.
photo by marga ferrer

3 comentarios:

Feña® dijo...

Todos nuestros problemas son insignificantes ante la belleza que ronda en este mundo, ni siquiera es necesario comparase con otros, basta ver la inmensidad de belleza que nos rodea, Mujeres, flores, el cielo estrellado o el mar, nuestros problemas nunca podrán despojarnos de esa belleza, ni tampoco del amor, todos tenemos alguien que nos ama incondicionalmente, la próxima vez que se encuentren agobiados por algo les recomiendo recordar la belleza que los rodea y como dice Oscar sonrían, no cuesta tanto... :)
Gracias por tu post en mi blog, la idea es esa solo dar la idea, para generar temas de conversación...

Anónimo dijo...

Dos conversan si uno quiere...
dos solucionan si miran el problema...
dos sonríen si uno sonríe.

Soraya dijo...

Es muy cierto lo que dices, hay una especie de facilismo para quejarse y no dar el peso verdadero a cada problema...solo basta mirar mas de nuestras propias narices.

Un beso.

Soraya