martes, 19 de febrero de 2008

El reflejo de Kosovo


Kosovo, independiente; la UE, no; Estados Unidos, sólo aparentemente. La declaración unilateral de independencia del último país resultante de la disgregación yugoslava iniciada en 1989 siembra las dudas en el panorama internacional sobre la posibilidad de que resurja el avispero de los Balcanes. España ha mostrado una posición ambigua al respetar, por un lado, el reconocimiento al nuevo estado de sus socios europeos y, por otro, al negar ese respaldo desde su Gobierno. No huele bien -mejor dicho, nada bien- el panorama resultante de esta independencia exprés aprobada tan sólo unas semanas después de que Serbia celebrara unos comicios electorales marcados por las opciones de victoria de los nacionalistas, que reclaman Kosovo como origen de las raíces de la cultura serbia.

Es de suponer que la decisión española de no respaldar al nuevo estado atiende a la alerta internacional destapada la semana pasada por el presidente ruso, Vladimir Putin, al situar a España en el centro de la incongruencia europea en relación a Kosovo. Para Putin, quedaba clara la doble vara de medir de la UE, cuando en nuestro país existen, a su juicio, conflictos parecidos al de los albanokosovares, en clara alusión a la situación del País Vasco, y ningún país en Europa se ha atrevido a abrir la boca para opinar con el mismo empuje. Precisamente por ello, España no puede reconocer a Kosovo, por el temor de que el eco de una decisión precipitada llegue hasta aquí y se plantee el debate de la secesión vasca con más fuerza. Además, en plena carrera electoral, los contendientes políticos no sabrían atajar una crisis de esas características, más allá de utilizar, como hasta ahora, el nombre de ETA como arma arrojadiza.

Lo raro es que no se hayan movilizado todavía los nacionalistas como lo hicieron las pasadas navidades en las manifestaciones convocadas con el pretexto de los partidos disputados por las selecciones autonómicas de fútbol. Lo que sí ha habido han sido declaraciones institucionales. El Gobierno vasco ha asegurado que Kosovo es ejemplo “de vigencia del derecho democrático a la libre determinación plasmado en la legislación internacional, y desmiente una vez más a los que sostienen que este derecho no existe en ningún país democrático". No tardará Ibarretxe en poner de nuevo sobre la mesa su propuesta de referéndum para la autodeterminación en Euskadi. Y si no, el tiempo. La cuestión vasca, pues, recobra actualidad y encuentra en Kosovo un espejo con el que deslumbrar a Madrid.

4 comentarios:

elías dijo...

A medida que va pasando el tiempo, me voy dando cuenta de que mi trabajo y el tuyo padecen de una simbiosis irresistible: Nosotros somos buenos viendo cosas que nadie mas ve... y vosotros sois buenos analizando y sacando conclusiones de lo que hemos visto.
Ayer comentaba con un compañero que hoy por hoy, es el momento perfecto para ir a Pristina a hacer fotos. Si el mundo fuese perfecto y pudiese ir, me encantaría llevar a mi lado a alguien que pudiese explicar con palabras mejores que las mías lo que hubiera visto.

Estupendo artículo chico, un saludo. e.

LOOLA dijo...

Tiempo al tiempo...


PD: Caí de casualidad por aquí, pero un gusto haberme tropezado con otro miembro de mi futuro gremio jeje. Saludos brujulicos!

Óscar dijo...

Elías: gracias por el piropo. Veo y celebro que no perteneces a la escuela que defiende el dicho de 'una imagen vale más que mil palabras'. No hay nada como complementar una excelente fotografía con la descripción de las circunstancias, los olores, las mentiras o las verdades que la rodean.

Saludos. Espero volver a verte por aquí. No renuncies a tus sueños.

Ioola: bienvenida, espero que las casualidades te conduzcan con éxito a tu meta profesional.

elías dijo...

Tu web lleva colándose en mi mac varios meses ya: Virtudes de la gestión de feeds. Pero como hoy me ha tocado la fibra (yo estuve casi un año en la zona de la que hablas, comiéndome una guerra civil), pues, me apetecía comentar. e.