miércoles, 27 de febrero de 2008

La farola


En la avenida donde vivo hay un carril bici, una acera amplia, varias rotondas y unas farolas de color verde muy altas que alumbran la vista de los noctámbulos. El destino me regaló la presencia de una de esas luminarias junto a mi casa. Todos los días se asoma a mi intimidad desde el tejado y proyecta un haz que difumina de naranjas las estancias de la vivienda, como el ojo del Gran Hermano. Tengo la sensación de que es un sofisticado instrumento de vigilancia, aunque esto sólo ocurre cuando cojo de la mano a mi imaginación y la saco de paseo. Si no, ya hubiera ido al médico o me hubiera autodiagnosticado un episodio de manía persecutoria para poder suministrarme algún fármaco sin receta. Es en esos momentos de congestión mental cuando pienso que la farola registra en un disco duro o en un chip prodigioso cada movimiento que despliego en el interior de las paredes que me cobijan.

Como nos han acostumbrado a sabernos vigilados por lentes ocultas en las ciudades, no es tan descabellado pensar que una de esas cámaras con ojo de pez se ubique en el interior de tan luminoso elemento. Por si acaso, al llegar la noche, cierro las escotillas para evitar conjeturas, para cenar sin ser visto o para pensar sin que nadie lo sepa. Lo que no me esperaba era encontrarme con una sorpresa tan mayúscula como la que me ha asaltado esta mañana. A la farola le ha salido un apéndice a la altura de mi balcón. Tiene ojos, nariz, boca, cejas, pestañas, pelo, orejas y me pide que vote con todas mis fuerzas. Escapé de su luz, pero no me permite hacerlo de la campaña electoral. Ya queda menos.
photo by somos

4 comentarios:

LOOLA dijo...

En las farolas que hay de camino a mi tututo también aparece ese señor que pida que vote con todas mis fuerzas..., pero con un bigotito rojo. No sé cómo se las han ingeniado para llegar con el rotu hasta tan alto jajajaja.

Besos!

Óscar dijo...

Es lo que suele ocurrir, en vez de servir para reflexionar sobre el voto, se utilizan como panel de recreación artística en el que bigotes, pendientes, gafas, dientes y collares se erigen como elementos predominantes.

Saludos

Anónimo dijo...

Por favor,Óscar, escapad de ahí antes de que sea demasiado tarde.Aún quedan 10 días más la resaca, y si resistís numantinamente ante ese Escipión de las cejas en punta(o cualquier otro caudillo),daros por perdidos para siempre.Empezaréis notando vómitos,diarrea,hastío,depresión etc., que acabará con vuestra capacidad de discernimiento antes de 9M.
"El mundo está harto de estadistas a quienes la democracia ha degradado convirtiéndoles en políticos" (B.Disraeli.)
Un saludo - J.B.A.

Óscar dijo...

El problema es que el sistema nos tiene atrapados y nos hace tragar con escenografías tan invasoras como la señalada. ¿Cómo escapar sin que te señalen como si fueras un loco?

Saludos