domingo, 17 de febrero de 2008

Montad, que nos vamos


¿Os imagináis llegar a la Edad Media en un C4? –por no decir otro modelo, no percibo comisión-. A mí me cuesta pensar en ello sin escapar de la representación jocosa de los Monty Python en ‘Los caballeros de la mesa cuadrada’, pero lo intento. Muchas veces me subo a la imaginación para recrear escenas del pasado y pocas llego a mi destino de forma nítida. Me gustaría poder oler realmente una calle de cualquier ciudad amurallada, supongo que la nota predominante sería el orín y el agua estancada, pero no lo sé. Nadie lo sabe. Los cronistas de la época se esforzaban en recrear de forma épica los instantes de gloria, las cruentas batallas, los líos de palacio y las cuitas entre nobles por heredar unas tierras. Y hasta ahí podían leer.

Al no haber blogs, desconocemos el lado anecdótico de ese tiempo; la letra pequeña de un contrato social basado en jerarquías con ojos, nariz, falanges, tímpanos y paladares más o menos exquisitos, no lo sabemos. Existen recreaciones, biografías y herencias mal conservadas, pero desconocemos a qué olían nuestros antepasados medievos, cómo preparaban la carne, cómo amanecía en el mismo lugar donde hoy se asienta nuestra casa o cómo se vivía sin contaminación acústica, sin bombas nucleares o sin comunicación tecnológica.

Podríamos evocar el sueño del regreso al pasado, no sé cómo, pero podríamos. Se me ocurre no ducharnos con agua caliente, no ir al servicio, no utilizar el teléfono, ni la tele, ni el ordenador, ni las bombillas, ni la lavadora, ni el metro, ni la calefacción, ni el mechero, ni el avión, ni el microondas, ni el chat… Sólo podríamos coger el C4 –u otro modelo de similares características- y meternos en el túnel de la experiencia con dirección a la baja o alta Edad Media. Si nos dejaran no habría que pagar peaje, o sí, peaje en sombra.

“Aquí puede, vuesa merced, encontrar otra forma de escribir...”
photo by somos


5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Te acuerdas de cuándo te pregunté a qué lugar del pasado irías? Me acordé de esa pregunta al leer este artículo.
Para los que no lo sepáis yo contesté que iría a la biblioteca de Alejandría (antes del incendio, claro).
Vuelvo a hacer la misma pregunta para quien quiera contestarla, ¿a qué lugar del pasado iríais si pudieráis?

Anónimo dijo...

¿Te acuerdas de cuándo te pregunté a qué lugar del pasado irías? Me acordé de esa pregunta al leer este artículo.
Para los que no lo sepáis yo contesté que iría a la biblioteca de Alejandría (antes del incendio, claro).
Vuelvo a hacer la misma pregunta para quien quiera contestarla, ¿a qué lugar del pasado iríais si pudieráis?

Saludos
Sonia

Anónimo dijo...

Al Japón de los samuráis; soy de los que piensan que el futuro nos traerá esa posibilidad...

Bruno

Arwen dijo...

Uff, pues yo con todas tus condiciones me niego a ir al pasado, me gustan demasiado mis duchas calentitas...

Óscar dijo...

Bueno, pues siempre quedará la opción de viajar en primera clase al futuro, aunque igual no hay oxígeno tan lejos...