martes, 26 de febrero de 2008

Portadas ganadoras


Los periodistas –algunos- se sintieron ninguneados al ser suplantados por ciudadanos cuando TVE lanzó la fórmula del ‘Tengo una pregunta para usted’. Ayer, los telespectadores tragaron con un modelo de debate pactado entre los dos principales candidatos a acceder a la presidencia del Gobierno en España, Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero. El primer cara a cara en 15 años fue magnificado desde hace meses por los medios de comunicación, utilizado como ejemplo de libertad de expresión al alcance de todos por los partidos políticos y convertido en un fenómeno mediático similar a un evento deportivo con previa, conexiones en directo a la llegada de los candidatos, cuenta atrás, entrevistas a los componentes del banquillo de asesores y, por supuesto, con ganador y perdedor.

Independientemente de quién estuvo mejor o peor ante unas cámaras programadas de antemano para no cebarse con los tics de los contrincantes, el debate careció de la naturalidad que requeriría una cita tan abierta a priori. No vimos la versión en carne y hueso de los dos candidatos, más bien su cara más política, la misma que ofrecen en la tribuna del Congreso de los Diputados un día cualquiera de debate. Entonces, ¿para qué tanto bombo?, ¿acaso los ciudadanos no prefieren un modelo más directo sin la ventaja de unas fichas preparadas a destajo con la suerte de que cualquier estadística es susceptible de ser analizada al albor de un ideario?

No fue, precisamente, un escaparate de propuestas, más bien un ejemplo televisado de los principales ejes de crispación de la legislatura (ETA, inmigración, economía y estatutos de autonomía). A ninguno de los dos se le ocurrió hablar más de futuro que de pasado y a ambos se les notó tirar de guión y leer en exceso al encontrarse en aprietos argumentativos. Un muestrario, pues, de manipulación televisiva al servicio de las mentiras o verdades de unos mensajes simplificados al máximo para convertirse en sumario, cintillo, titular dentro de una noticia o noticia dentro de una farsa encabezada por un título con el nombre de quién ganó y orquestada de antemano por cinco gallitos al uso con pretensiones futuras en algún sillón caliente parecido a los utilizados ayer por los candidatos, pero con ruedas.

Desde luego, el espectáculo hubiera adquirido condición de espectáculo si hubiéramos visto a dos personas libres, con argumentos adecuados a su ideario político, pero sin la trampa audiovisual. Si el político siempre abre entre los escépticos la espita de la mentira, ayer consiguió que todo quedara más falso, menos verosímil que si se hubieran atrevido a salir a pecho descubierto. Por su parte, los periodistas, incluidos los que cuestionaban la fórmula abierta de ‘Tengo una pregunta para usted’, ya han dictado sentencia hoy en función de la línea editorial de las cabeceras o cadenas donde trabajan con portadas ganadoras. Hubiera sido mejor que siguieran molestos y, en vez de haber asistido a un ‘debate histórico’, hubiéramos visto otros ‘Tengo una pregunta para usted’. Seguro que habríamos vuelto a ver a los políticos de carne y hueso, a esos que también compran pan, leche y pollo y no saben explicar por qué han subido tanto las hipotecas. ¿Autocrítica profesional?
photo by somos

El segundo cara a cara se emitirá el próximo lunes 3 de marzo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Para qué queremos una academia de televisión si se deja manipular con tantas condiciones?

¿Por qué accedió a ofrecer un formato tan rancio?

Alejandro. Cáceres

Óscar dijo...

La verdad es que dudo de la madurez de una institución con un escaso recorrido. Con todo, considero que el montaje fue decente, no así la permisividad para tragar con todo lo vetado desde las organizaciones políticas. Exagerado.

Anónimo dijo...

Donde ya eran poco circo los mítines, las descalificaciones y el eterno retorno al pasado,además esta puesta en escena.
Si la academia estaba tan limitada por las exigencias bestiales del guión político, deberían de haber renunciado.
Los índices de audiencia que se dan sólo indican morbo, igual que los del corazón, y con el mismo resultado: ninguna conclusión.
Sería muy interesante que el 2º debate lo hicieran retransmitiendo A3 y T5 un partido de fútbol. El famoso "share" de todas las otras cadenas juntas sería de risa.
A ver si alguien recoge el guante.
Enhorabuena por el artículo.
J.B.A.

Óscar dijo...

Gracias.

Lo peor de los debates no son los debates, más bien los tertulianos a sueldo que destripan su contenido como si los telespectadores no tuvieran criterio para saber quién ha estado mejor o peor.

Respecto al encuentro de fútbol, como no lo organicen los partidos nacionalistas no invitados al debate con sus selecciones autonómicas...

Saludos.

Anónimo dijo...

Pues yo la verdad no veo ese tipo de debates, porque ver un debate entre políticos es como ir a un "adivino", cada uno te va a decir lo que cree que quieres oir, para perder el tiempo viendo eso, prefiero leer mientras, es más productivo, y más entretenido.
Saludos.
Sonia

Anónimo dijo...

Cuidado, hay mentiras disfrazadas de verdades y verdades disfrazadas de mentiras.