domingo, 9 de marzo de 2008

Domingo castizo


La Cuesta de Moyano hoy es peatonal pero hace 20 años no. Lo de que no circulen coches es una anécdota al lado de las suelas que han recorrido tan popular librería soleada de Madrid. Con la resaca del chocolate con churros, tomados en cualquier rincón de los barrios capitalinos, como en la Alfarería de Moratalaz (aunque aquí mejor tomar migas o papaviejos), se visita mucho mejor. Llegar hasta el punto de encuentro de libreros, lectores, profesores, curiosos, jubilados, adolescentes, padres forzosos y alumnos forzados es fácil; sólo hay que desearlo, caminar o coger uno de los muchos autobuses rojos de la EMT que conducen hasta allí. Luego, para quedar bien con las pinacotecas, que no digan que ahora todo el mundo lee y nadie observa cuadros, qué mejor que acercarse por el Museo del Prado, el Thyssen o el Jardín Botánico, que de plantas también vive el hombre.

Lo mejor es la sensación de ser padre o ser hijo un día tibio de tardoinvierno en Madrid, si es domingo mejor porque después de adquirir algún libro de lectura obligatoria o de impuesta obligación qué mejor cosa que acercarse por el rastro. Allí encontramos de todo, desde carteristas hasta carteros sin cartera; violinistas con guitarras, sapos empecinados en serpientes pitón; cantantes a sueldo del tendero; camisetas de las que ya no se venden ni en Camden Town y bolsos de pega para ir a la moda en el café de postín después de misa. Si se es ateo, no pasa nada, un buen bocata de calamares cuando no es cuaresma y uno de chorizo cuando lo es. Lo importante es degustar una caña bien tirada, aunque sea rodeado de servilletas de a peseta, huesos de aceitunas y periódicos engrasados.

Quien no disfruta es porque no quiere. O porque está lejos del ruido, en silencio. Nadie sabe lo que tiene hasta que no lo pierde. No es mi caso, pero podría serlo de no ser porque ni me acuerdo. He vuelto a ver ‘Las bicicletas son para el verano’ y aparece una escena rodada en la Cuesta de Moyano. Sólo era eso.
photo from picasaweb.google.com

P.D.: Hay que ir a votar.

No hay comentarios: