sábado, 26 de abril de 2008

Ni le mires


¿Ese? Está como una chota, mejor lejos que cerca, ni le mires. Opinión de una persona cuyo subordinado, admirado, venerado o ninguneado ejecuta su trabajo con la pulcritud del maniático y la calidad imperfecta del ser humano. Tendemos a juzgar a las personas por cómo son más que por lo que hacen, prevalece la evaluación de las actitudes sobre las aptitudes. “Me niego a leer el libro de ese papanatas, ¿no viste con qué facha salió el otro día en la tele?”. Y yo pregunto, ¿qué tiene que ver el aspecto, las impresiones o la forma de vestir de un escritor con la calidad de lo que publica?, ¿o es que por poseer un mal aspecto vamos a dejar de leer una obra maestra? De nada serviría mostrar una presencia impecable, como el marketing que maquilla a numerosos bodrios, si después nuestros ratos de intimidad con el libro producido quedan marcados por la somnolencia o el aburrimiento que lo deja abierto de piernas sobre la mesa más empolvada de la casa. Prefiero malas artes, peores formas o suciedad en el autor y llorar de risa o de pena con sus historias; antes que caer en la trampa de sonrisas marfileñas cuyo mensaje subliminal esconde algo así como un “cómprame esta mierda que ni siquiera he escrito yo, gilipollas, no te arrepentirás”.

Acabo como empecé, con los libros en la estantería y reflexionando sobre las cuestiones que nos impiden ver más allá de las apariencias, ¿o Van Gogh no estaba también como una chota? Unos inventan, otros progresan; unos crean, otros se aprovechan; unos mean, otros beben cerveza. Puaj.
photo by somos

2 comentarios:

lore dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Habria que elegir criterios no regidos por estereotipos o frases, o simplemente marketing. Sin prejuicios, y disfrutar de lo inesperado.

Saludos

Óscar dijo...

Pocos, ninguno, nadie, casi nadie, todos pero pocos lo hacen. Sobre el papel, mentiras disfrazadas de un qué dirán que envuelve a la sociedad.

Saludos Lore