martes, 17 de junio de 2008

El punto de vista de la perdiz


Esta semana es cinegética, a tenor de los temas que han asaltado mi conciencia escritora. Nunca me había planteado reflexionar acerca del punto de vista de la perdiz antes de ser cazada. ¿Cómo verá al cazador la inocencia de un animal a punto de aspirar su último aliento? Desde luego, es algo que sólo podríamos conocer a través del objetivo de algún fotógrafo osado que se atreviera a ubicarse en la línea de fuego del cazador para sacar los lomos de su presa, de espaldas, titiritando de miedo, desenfocando el primer plano, enfocando el cañón de la escopeta y apretando el click antes de poner en riesgo su vida, de que la perdiz quedara perforada y de que el arma hubiera terminado de escupir todo su fuego letal. Nos quedaríamos con las ganas de ver la instantánea y de volver a dirigir la palabra al fotógrafo o suicida que se atreviera a retratar el momento. El cazador caza presas, el fotógrafo, como mucho, puede cazar al cazador cazando presas, pero es preferible que no sea cazado y se convierta en presa.

Con todo, siempre hay alguien que llega en el mejor momento y lo jode. En una escena real, hubo una vez que un fotógrafo hizo un reportaje de caza. Llegó la guardia civil para comprobar que el protagonista de la acción tenía su licencia de armas vigente y, como todo estaba correcto, el dúo tricornio no tuvo más remedio que denunciar al fotógrafo por cazar con su objetivo 300 sin licencia cinegética. No es coña, es una historia verídica que se produjo en una localidad de Valencia y que fue objeto de debate en unas jornadas especializadas en fotografía celebradas en Albarracín (Teruel, España).

Por cierto, lo del punto de vista de la perdiz se lo preguntó un friki asistente a dicho encuentro de profesionales.
photo by fezave.blogspot.com

1 comentario:

AdR dijo...

Flipo con la guardia civil de Valencia...