sábado, 14 de junio de 2008

La crítica perdida


Otro de los muchos hitos musicales que ha registrado mi caja de recuerdos es Joaquín Sabina, cantautor de la mesa puesta, del todo a cien, del verso urbano, del cubata en la fiesta del pueblo, del viaje popular en un coche individual, del crápula a deshora y de la reconciliación perfecta.

Hace unos años, en 2000, lo vi en directo en Felanitx (Mallorca); escribí una crítica del concierto para el periódico local en que trabajaba y hoy me quedo con las ganas de poder rescatarla y compartirla en este espacio. Tengo la manía de no guardar nada de lo que hago pero sí lo que hacen los demás; colecciones y demás porquerías decoran estanterías empolvadas de olvido. Al escribir estas líneas me he propuesto hacer autocrítica y recuperar esa crítica. Prometo que, cuando la tenga en mi poder, la compartiré con esos ojos que ahora leen tamaña reflexión.

“Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una, y las dos y las tres…”.
photo by somos

4 comentarios:

AdR dijo...

Yo también conservo borradores y textos empolvados de olvido, qué gran frase :)

Un abrazo

Óscar dijo...

¿Y los tienes archivados?, ¿o aparecen cuando menos te lo esperas?

AdR dijo...

Aparecen cuando menos te lo esperas :) Algunos los dejo que coja polvo, que eso es bueno, les dejo como a los vinos, que cojan cuerpo.

Archivados tengo los próximos posts del blog, esos sí.

Óscar dijo...

Ese archivo es lo que en el argot periodístico denominamos 'nevera'. Si tienes una buena reserva la riqueza de los contenidos crece exponencialmente, como ha quedado demostrado con Lucías y otras ventoleras de creación escrita en Scriptoria.