jueves, 12 de junio de 2008

Recuento de camiones


De pequeño, cuando emprendíamos viajes vacacionales por las antiguas carreteras nacionales, superaba el trance de las horas acumuladas por los kilómetros, las retenciones y las travesías interminables mediante un método infalible: el recuento de camiones. Siempre perdía la cuenta, quizá por mi temprana edad, o porque nunca se me dieron bien las matemáticas. En todo caso, lo importante era entretener el tiempo en una era ochentera sin psp, ni dvd, ni dolby surround, ni a/c, ni climatronic, ni nada. Así pasaban los hitos kilométricos, cargados de transporte numeroso familiar, en un habitáculo en el que yo ocupaba 25 centímetros cuadrados de asiento trasero junto a mis tres hermanos, más dados a dormirse con facilidad y a obviar las circunstancias de tránsito que rodeaban a esos trayectos interminables.

Hoy he vuelto a contar camiones. De regreso a casa, en un trayecto rutinario desde la universidad, he visto circular de nuevo vehículos voluminosos que habían abandonado las carreteras en señal de protesta durante unos días. No ha sido mucho tiempo pero he notado que los empezaba a echar de menos. Mi interior ha tirado de emociones envolventes hasta provocar una sonrisa no forzada en la comisura de mis labios. Ha sido fácil contarlos porque todavía son pocos los que circulan y porque el trayecto hasta casa se hace por autovía y en pocos kilómetros.

Espero que hayan solucionado sus problemas, como cada cual lo hace en su vida cotidiana, unas veces protestando, otras acatando las circunstancias que nos sobrevienen. Feliz día del camión.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Habrá que hacerles un homenaje viendo El diablo sobre ruedas.

FELIZ FIN DE SEMANA OSCARINNNNNNNNN