domingo, 8 de junio de 2008

Vivencias en ocho milímetros


El otro día rescaté, al visionar una película mítica de Álex de la Iglesia, momentos masticados hace más de diez años con la inocencia del vividor, la libertad del que nunca hace nada por no saber qué quiere, la intensidad de la segunda década de vida, el deseo de olfatear nuevas secuencias y el Madrid pegajoso del lado oscuro de la noche. Sentí con fuerza aquellas escenas de vida decoradas de ilusiones por ser alguien en la jungla de los ignorados, de ligar con mi sombra, de captar el recorrido hacia los sueños cumplidos.

Años de sopor, de espasmos de emociones a 200 por hora, de incongruencias y vivencias acumuladas en una psique hoy dada de sí en plena vorágine de mi cuarta década. Ocho milímetros de recorrido, ocho milímetros de sabor a vida. El poder evocador de los soportes que nos rodean no deja de sorprenderme, son perfectos para el fin ulterior que persigue esta bitácora: reconstruir momentos.
photo by somos

P.D.: Para que nadie se quede con la duda, la película era ‘El día de la bestia’.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Cómo se llamaba el profesor...?

Anónimo dijo...

:-) El profesor kaban o cavan o caban o kavan...

Óscar

AdR dijo...

La mítica, esa es :)