martes, 15 de julio de 2008

Coletillas


Siempre hay alguien que se cruza por el camino con ganas de decir sin decir, de imponer sin querer, bajo el paraguas de las buenas formas, de la sonrisa trémula, de la educación de un manual con tapas de naftalina. El qué dirán hace mella, hasta el punto de condicionar de por vida las actuaciones y deliberaciones de quienes son los primeros en criticar la persecución de una forma de entender la tradición basada en ahogar las posibilidades de libertad del ser ajeno.

Las coletillas alimentan esa línea argumental que representa la vida de muchas almas que vagan sin pena por un acontecer cada vez más estereotipado, juez de aquellos que se han quedado instalados en las buenas maneras de su egoísmo acérrimo, del cotilleo auspiciado por el folclore de entornos viciados, de la mesa puesta sin el punto de sal adecuado.

Cuando llega la sombra de la mala educación los fantasmas se revisten con mortajas de envidia, recelosos de lo que hacen sus colegas en vida, renegadores de su pasado, escépticos de un futuro sin cortapisas, sin censuras, fresco, libre. ¿Pensamos?
photo by marga ferrer

2 comentarios:

Anónimo dijo...

óle cuñado, eres un genio.:) muak.

Anónimo dijo...

Toma ya!
Novedades: ayer estuve con Evañú, la chica de Oviedo que estudió con nosotros en Salamanca y que ahora es azafata. De martes a jueves dormirá en Valencia y le he dado tu móvil para que la emborraches!
Confirmado: del 12 al 26 estaré fuera. Me pierdo el GP pero... gano más.
Iré a veros!