lunes, 21 de julio de 2008

Pretemporada a la colombiana


No había terminado de dar el primer trago a mi cerveza dominical cuando en el café donde suelo acudir con mi periódico entró una familia de colombianos ataviados con ropas evocadoras de la tricolor de su país de origen, con el amarillo, azul y rojo de una bandera difícil de camuflar por su viveza cromática. Se sentaron en la barra y pidieron unos cócteles especialidad de la casa para celebrar algo que se me escapaba, quizá porque aún no había comenzado a leer las páginas del diario que se extendía a lo largo del setenta por ciento de la superficie de una mesa de madera, como las paredes del local, enfundadas de un material procedente, quizá, de la selva amazónica o de la zona más boscosa de Colombia, la misma donde las FARC aprovechan para esconder sus groserías contra la humanidad, donde sus rehenes padecen el tedio de la supervivencia en condiciones infrahumanas.

Yo, torpe como un resacoso dominguero sin vocación informativa, sin haberme enterado aún de los artefactos explosionados por ETA, sin el hambre periodística del resto de días de la semana, achaqué el lucimiento de la condición colombiana de estos vecinos de bar a que la selección de fútbol de aquel país habría jugado un importante encuentro de cara a la clasificación para el mundial de Sudáfrica 2010. Es lo que tiene vivir inmerso en una sociedad marcada por el estigma del balón, el gol y la portería; por la resaca de la Eurocopa 2008 y por la víspera de una Liga cada vez más cercana, alentada por fichajes veraniegos, presentaciones de clubes sin descanso y pretemporadas tempranas. Tampoco celebraban la gesta de un compatriota suyo en el Tour de Francia, algo muy improbable desde que Lucho Herrera, Fabio Parra o Santiago Botero no cedieran el testigo a ningún otro colombiano, más allá del que se retiró la semana pasada por estar muy cerca de las sustancias prohibidas aprehendidas al ciclista español Moisés Dueñas.

El 20 de julio es el Día de la Independencia de Colombia, dotado este año de una mayor repercusión y jolgorio por la reciente liberación de un grupo de rehenes retenidos por las FARC durante años, con Ingrid Betancourt a la cabeza. Aunque tarde, me alegro de que la comunidad colombiana residente en España celebre como si de una gesta deportiva se tratara una jornada diferente para ellos en un país, como el nuestro, más pendiente de poner nombre a una crisis y de saber si Cristiano Ronaldo fichará por el Real Madrid que de leer a tiempo el periódico del domingo o de escuchar el último boletín informativo en una jornada veraniega cegada por el sol y la canícula.

1 comentario:

Anónimo dijo...

bueno!! pues ya celebran algo como nosotros,el mismo dia... santa margarita. :)).la jaly.
besitos:muak.muak,muak....