viernes, 5 de septiembre de 2008

Maridaje con tinta


Maridaje, matrimonio de conveniencia entre dos sabores; maridaje, compadreo de sustancias mezcladas en el paladar, cóctel atrevido, racional e intenso que enriquece la compañía o la soledad del que apuesta por el experimento. Arroz negro con vino blanco verdejo; palabras cegadas cargadas de tinta; la tinta que enturbia el caldo, el color que maquilla la página en blanco.

Sangre negra en remansos de paz, paseos alfabetos en barca, maridajes de experiencias impropias de ser compartidas; el secante frente a la hemorragia, la sábana contra su empape, la pluma que erosiona el material arbóreo. Maridajes escritos a caballo entre el mantel y el despacho, cubiertas mohínas de sobremesa, delirios espirituosos de fermento vinícola.

Arroz, tinta, papel, tinta. Maridaje descarado, culpa tienes de ser el artífice de tu exaltación entre sueños, horas de trabajo y ocio.
photo by somos

4 comentarios:

AdR dijo...

Te leo, así, tan bien... y no me dan ganas de casarme :)

Abrazos

Anónimo dijo...

pues.... la verdad és, que yo también comparto la opinion del otro/a lector/a, te dán ganas de no casarte... kikante...
un besazo tanto si se casa como si no de tu cuñada! que te quiere un montón!... muak.

Ventanasin dijo...

Tenias un nick(QUE NO).
Cuando paso por el chat de libros tengo la sensacion de que no hay un solo usuario real.
Leyendo lo que escribes pense que quizas echaba de menos algo de sentido del humor.
Gracias por tus textos y por tus fotos.

Óscar dijo...

Adr, pues no te cases, si ello significa que no pasarás nunca más por aquí. :-)

Cuñada anónima, los nervios prematrimoniales son peligrosos, cuídatelos.

Ventanasin, ventanasin, veo que eres un@ buen detective. Gracias por tu visita.