viernes, 14 de noviembre de 2008

Huellas


Cuando miro hacia atrás y rescato los recuerdos que plasmo en líneas de reflexión tardía, aprovecho para llenarme los bolsillos de la chaqueta de consejos, aplausos, collejas y demás aperos vitales que me traen a la memoria cuestiones de ayer para aplicar hoy. Lo hago con la ansiedad del egiptólogo que acaba de descubrir el tesoro oculto de un faraón y quiere recoger el botín entero antes de que se le caiga una maldición encima.

Deambulamos bajo destellos de orientación efímera, la experiencia nos marca pautas de comportamiento que ayudan a orientar el peso del rol que desempeñamos y nos ponemos a flor de piel cuando identificamos reacciones en los otros parecidas a las que despertaron en nosotros. Funcionamos por identificación de sentimientos, cuanto más cercanos, mayor la empatía que despiertan; nos creemos exclusivos por nuestra forma de pensar, de interpretar la realidad, de reflexionar hacia dentro lo que nunca expulsamos hacia afuera. Nada nuevo bajo el sol, huellas de paso borradas por el tiempo.
photo by somos

4 comentarios:

Sela dijo...

Somos el resultado de tantas cosas. De lo aprendido, de lo "robado", de la experiencia, de lo visto y lo leído... Y somos parecidos y diferentes...
Me quedo pensando. Beso.

Óscar dijo...

Pensemos, pues. Saludos, Sela.

AdR dijo...

"Funcionamos por identificación de sentimientos, cuanto más cercanos, mayor la empatía que despiertan"

Cuánta razón llevas, buen hombre. Yo creo que un buen escritor es el que consigue en las personas lo que dices con esa frase.Tú lo eres :)

Abrazos.

Óscar dijo...

Sela: La lástima es que hoy en día, con tantas tecnologías a nuestro alcance, el tiempo para pensar se ha acotado hasta límites insospechados...

Adr: Me abrumas, adr, me abrumas. Gracias