domingo, 28 de diciembre de 2008

El vuelo gallináceo


Al terminar el recorrido virtual (en tanto que lo abordamos unas seis décadas después de haberse producido) que Josep Pla emprende en un medio de transporte social como el autobús de la posguerra, el que recorría los pueblos de las comarcas catalanas y de tantos otros rincones del país, queda la sensación de cansancio, de haber pasado frío en las fondas inhóspitas de entonces, de sentir el calorcillo de la estufa en el bar del pueblo, de masticar el polvo de la carretera, de quedarse con las ganas de preguntar los detalles de alguna de las circunstancias folklóricas que presenta el escritor de Palafrugell en su “Viaje en autobús”.

Una fotografía social de entonces reproducida con la mejor calidad de píxeles: la palabra, la oratoria escrita desde la campechanía que concede saber mirar las cosas apostado en la barrera, implicado en el baile cotidiano de la vida y parapetado en la más fina ironía. Relatos y anécdotas reproducidas con un delicioso sarcasmo y no menos ingeniosa forma de picar a la gente con la que el escritor coincide en el día a día de un trayecto en autobús incierto para extraer la información que requiere el contraste entre lo vivido y lo participado, entre lo prejuzgado y lo representado, entre la experiencia y la convivencia de caracteres rurales.

Tras el “vuelo gallináceo” (sic.) emprendido por Pla dan ganas de hablar con los que vivieron aquella época de viajes eternos en autobús, de rescatar la secuela de los que hoy lo utilizan y de conocer mejor el entorno en el que nos toca vivir, a veces tan cercano, otras tan lejano, la mayoría de las ocasiones hostil. El “Viaje en autobús” del escritor catalán permite acceder al retrato costumbrista de la Cataluña de posguerra con la nitidez del dvd, o del blueray, la misma que procede de la imaginación despertada en el lector por los estímulos de vida de un gran escritor.
photo by somos
Pla, Josep: Viaje en autobús, Ediciones Destino, 5ªEd., Barcelona, 1991

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es un libro magnífico, como todos los de el eautor de ECG.

David.