viernes, 12 de diciembre de 2008

Una decisión importante


Cien manos lo empujan a levantarse de la cama, hoy no va ni a desayunar, tiene ocupaciones serias que atender, ha quedado con su amigo en la puerta del instituto cuarto de hora antes de lo habitual y no quiere llegar tarde. Se arregla como los gatos, coge la mochila clon a la del ochenta por ciento de sus colegas y sale escopetado sin dar explicaciones a su madre, que se queda con un ¿a dónde vas? sostenido en sus labios, apagado por el golpe de la puerta blindada bajo el dintel de la discordia entre los vecinos de descansillo. La cambiaron hace unos meses porque era una invitación para los ladrones y no se dieron cuenta de que las medidas de la nueva sobrepasaban los límites marcados por las del resto, algo que contraviene las normas de la comunidad y el aspecto visual y uniforme de la escalera de la finca número veinte de la calle Sotillos.

Pero no hablamos hoy de eso, sino de las prisas por intercambiar balbuceos púberes, de inventar películas adaptadas a cualquiera de los guiones del cine de aventuras de antes y del gore de ahora. Los dos amigos están nerviosos en su reencuentro en la puerta de un instituto hoy más diamantino que nunca; se pisotean las palabras, ansiosos por acometer la misión que planificaron ayer minuciosamente. El vaho que fluye de sus bocas hace evidente desde la otra acera que la comunicación entre ambos debe de ser difícil, hablan a la vez, se empujan, no se ponen de acuerdo. Ya está, lo han decidido, lo van a hacer, salen corriendo a la par, se distingue cada vez menos el sube y baja de sus mochilas en la espalda hasta convertirse en un punto y en una ‘i’.

Sus primeras pellas.
photo by somos

3 comentarios:

titiritera dijo...

Cuentas las cosas tan bien que parece que voy viendo cada escena :). Recuerdo perfectamente mis primeras pellas, y la sensación que me dio de sentirme ¿adulta? o quizas el punto de transgredir algo. Besitos Oscar.

Anónimo dijo...

Vaya cocido cabrones!!!
Por cierto, siempre olvido deciros que siguiendo la tradición Casa Somos juega 10 euros del 1972 en el sorteo del próximo 22 de diciembre (no sé si es ese día pero vamos ya me entendeis).

Óscar dijo...

titiritera: espero seguir contando cosas mucho tiempo para que tus visitas se reproduzcan al mismo tiempo que la evocación de momentos. Saludos

anónimo astur: bien recibida, buen número, buena iniciativa, sólo queda que toque. Será correspondida la iniciativa, claro.