sábado, 17 de enero de 2009

La política del balón


Diseñar una plantilla competitiva, ofrecer espectáculo, limpiar la mala imagen proyectada por un club histórico, devolverlo al lugar que le corresponde y no asumir decisiones deportivas. Estos son los ecos que permanecerán durante unos meses en el seno del Real Madrid después de haber asistido ayer a la dimisión de su presidente, Ramón Calderón por la acumulación de escándalos diseñados a imagen y semejanza de su decisión desde las páginas del diario más vendido de España, el ‘Marca’. El fútbol es política, o no, como Javier Montes se pregunta esta semana en su columna de 360gradospress, y lo es hasta en la forma en la que los teléfonos rojos de las redacciones devoran la existencia de mandatarios puestos por los cuatro socios con más influencia.

No me creo que haya habido amaños, y si han existido, es práctica habitual en clubes cuya organización ha quedado desfasada, anquilosada en modelos dictatoriales heredados del pasado, como sucede en el Barça, en el Athletic y en el Osasuna, clubes que mantienen la asamblea de compromisarios como órgano decisorio en vez de los otros equipos que fueron obligados a constituirse como sociedades anónimas deportivas. Es decir que tongo, sí, pero que es lo habitual en ese tipo de estructuras donde el que mejor equilibra los favores internos y externos se perpetúa mejor en su sillón, también.

Calderón no ha sabido torear a los que conocen la dinámica de la filtración interesada a la prensa, a los que aconsejan por delante decir ‘a’ y por detrás colocan el cepo sobre por qué no se dijo ‘b’ y a los que fichan a sabiendas de que el dinero se ha gastado mal. No ha tenido suerte, pues, un señor demasiado blando como para tragar con la espina más grande, la terca realidad que todo consume si lo que hay por medio es poder. La suerte para el Real Madrid, me refiero al equipo, a esa plantilla que tiene que ilusionar todavía a una afición indolente, es que no se verá salpicado por el escándalo ‘Marca’, manque a Boluda le pese.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A Ramón Calderón se lo han cargado por intereses económicos FIJO. El que manda en ese club vale mucho y en estos tiempos...
Hace unos meses ya le denunciaron por gastar dinero para usos personales con tarjetas de crédito del club, luego la champions chapuza, antes fue CR7 y el voto por correo.
Este hombre, sea el instigador o no del pucherazo en la asamblea, ha sido víctima de un grupo de comunicación llamado Unidad Editorial. Consultad en google escándalo en la asamblea del Barça y vereis que lo ocurrido en diciembre en el Ifema es una práctica habitual en esos clubes que no son sociedades anónimas deportivas.
El fútbol es una pasada pero sólo cuando miras al campo, el resto da asco!
Gustavo Reggi