sábado, 28 de febrero de 2009

Parecidos


Me resulta muy fácil encontrar parecidos entre personas ajenas a mi círculo de intimidad, a veces me desespera el tener en la punta de la lengua el nombre del asociado a la persona que se cruza accidentalmente por mi campo de visión. Es entonces cuando desconecto de cualquier actividad añadida, lo dejo todo para elucubrar respecto a las caras, los gestos, los tics y otras pistas que me ayuden a localizar el parecido.

Si tardo mucho en encontrarlo, la impaciencia que me caracteriza comienza a hacer de las suyas. Llega a ser bastante insoportable la sensación de bloqueo provocada por esa realidad evocada sin alcanzar a pronunciar la palabra asociada. Todo se olvida cuando se hace efectiva, como escupitajo de alivio, de autoconvencimiento de que con ello se supera un absurdo reto.

¿Os parecéis?
photo by marga ferrer

1 comentario:

AdR dijo...

Me pasa a veces justo lo que dices. A tu pregunta final... no, no me parezco a la de la foto :)

Abrazos.